Portal de turismo del Ayuntamiento de Villarrobledo

Artesanía

Centro de Interpretación de la Alfarería Tinajera

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Tinajeros, s/n
02600 Villarrobledo (Albacete), España

967141980

http://www.venavillarrobledo.com/ciat

Fabricación de tinajas

El trabajo de pocero, que pasaba de padres a hijos, era una labor dura por las condiciones en que se desarrollaba. El barrero estaba localizado por un sencillo trípode de palos, que servían de enganche en la confluencia superior de una polea con la que subían y bajaban las espuertas del barro extraído. La construcción del barrero se hacía con una pica y tenía unas dimensiones mínimas, alrededor de 80 centímetros de diámetro y una longitud variable dependiendo de la profundidad en que se encontrara la veta. A partir de ahí se construían galerías, cuyo tamaño dependía también del grosor de la veta de barro, algunas eran tan bajas que el trabajo debía hacerse casi reptando, lo que da idea de las dificultades que entrañaba este trabajo.

Extracción del materialAunque la manera de extraerlo se ha modernizado no ha cambiado, sin embargo, la forma de hacer las tinajas ni la utilización del mismo barro que sus antepasados, considerado desde antiguo idóneo por su resistencia. Éste estaba compuesto de una mezcla del "dorao" con arcillas más blandas, obteniendo un material fuerte, capaz de resistir las altas temperaturas necesarias para la cocción de piezas, y con un tacto suave y sin porosidades.

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Amasado del barroEl barro era extendido para que se aireara. Después, se procedía a su molido dándole golpes con una palanca o maza de madera maciza, o moliéndolo con un rodillo de piedra estriado movido por un animal de tiro. Una vez molido, los tinajeros cargaban las espuertas y las vaciaban en un pilón con agua. Cuando el barro estaba bien empapado procedían a batirlo con los brazos durante varias horas, una operación muy dura de hacer en invierno.

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El sobado del barroYa amasado el barro era llevado al obrador y en un rincón, sobre ceniza, se hacía una torta que era extendida con el “tendeor”. Se dejaba reposar y al día siguiente se formaban grandes pellas que los tinajeros sobaban con los pies; para este trabajo, durante el invierno, se utilizaban alpargatas con suela de esparto para que el barro no se agarrara, y en verano lo hacían descalzos.

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Elaboración de la tinajaTodo comenzaba con la alineación de los bolos de empiece, bases de barro cónicas sobre las que se ponían las tapas (dos tablas de madera unidas por un travesaño). En ese soporte, cubierto con ceniza para impedir que el barro se pegara, se empezaban a hacer las bases o culos de las tinajas. Se utilizaba la técnica de rollos o rulos de barro. Cada dos rollos de barro formaban una vuelta que el tinajero, con la ayuda de sus manos, la paleta y el mazo, iba modelando. Conforme se elevaba la tinaja se construían andamios, donde se subía el tinajero para continuar la labor.

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Adorno de la tinajaNuestras tinajas son características por la ausencia de adornos. Las incisiones concéntricas que aparecen en las tinajas no son motivos de decoración, aunque el resultado lo consigue, estas marcas las hacían los tinajeros con cuerdas sobre el barro tierno y les servían de guía. En la construcción de las tinajas cilíndrica los rollos del cuerpo eran todos iguales, variando los del empiece y la boca, en cambio las cónicas presentaban más dificultad el ensancharse en la panza y volver a cerrarse llegando a la boca, en éstas el tinajero trabajaba casi tumbado.

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Secado y cocciónTerminada la tinaja, se dejaba en la nave hasta que perdiera toda la humedad. Después eran sacadas al patio donde se soleaban antes de meterlas en el horno. El transporte de las tinajas hasta el horno entrañaba gran dificultad, siendo necesarios unos veinte hombres dirigidos por un capataz debido al enorme peso que tenían que soportar (dos mil kilos aproximadamente con las tinajas gordas) y a la dificultad de mover unas piezas de barro crudo de cuatro metros de altura. Dificultades parecidas se daban en el transporte de las tinajas desde las fábricas a sus destinos.

CIAT
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